
Las guitarras estaban en los soportes, enchufadas y afinadas, y quien quisiera podía cogerlas y tocarlas. Es la manera más directa de entender un instrumento hecho a mano, y la única que no se puede contar con palabras: un mástil o te cae bien en la mano o no, y lo sabes en diez segundos.
En la sala había una Tele Modern, una Tele Thinline blanca y una Strato. En la pantalla del fondo pasaban las fotografías del proceso: de dónde se parte, qué hay dentro de un cuerpo antes de cerrarlo.
Las fotografías



